Protocolo de revisión sistemática: de trámite administrativo a garantía metodológica

Qué es un protocolo, qué decisiones debe preespecificar, dónde puede registrarse o depositarse y qué errores metodológicos conviene evitar.

Esta entrada recoge y desarrolla algunas de las ideas centrales del curso “Protocolo de revisiones sistemáticas: del protocolo como trámite al protocolo como garantía metodológica”, impartido recientemente para BiblioSalud. El material docente de la sesión está depositado en acceso abierto en Zenodo: Campos-Asensio C. Protocolo de revisiones sistemáticas: Del protocolo como trámite al protocolo como garantía metodológica. Zenodo; 2026 May 20. doi:10.5281/zenodo.20307930.

Un protocolo de revisión sistemática no es un requisito burocrático; es el mapa de navegación metodológico que blinda la integridad de la investigación, garantizando la transparencia y previniendo sesgos desde el primer paso.

Sin protocolo, la revisión puede parecer más rápida al principio, pero suele ser menos transparente, menos reproducible y más vulnerable a decisiones improvisadas.

El protocolo es un instrumento esencial para proteger la integridad del proceso de síntesis. Actúa como un mapa de navegación que fija el rumbo antes de que el «ruido» de los datos individuales o los resultados preliminares influyan en las decisiones del equipo. Al establecer una hoja de ruta clara y pública, el protocolo protege la síntesis de pruebas científicas, asegurando que los hallazgos finales sean fiables, creíbles y, por encima de todo, reproducibles por la comunidad científica internacional.

2. ¿Qué es un protocolo de revisión sistemática?

Un protocolo de revisión sistemática es un plan establecido a priori que describe de forma exhaustiva los objetivos, la metodología y el plan de análisis previstos. Según los estándares de la Colaboración Cochrane, no es un borrador flexible, sino un compromiso metodológico que permite a los lectores evaluar la rigurosidad de los métodos aplicados y verificar si existieron cambios injustificados durante la ejecución.

Definición de protocolo de revisión sistemática. El protocolo como plan a priori de una revisión sistemática.

Para ilustrar su aplicación, consideremos el ejemplo clásico del uso de vitamina C para el resfriado común. Un protocolo sólido definiría, antes de comenzar la búsqueda, los siguientes elementos nucleares:

  • Justificación y racionalidad: Descripción de la condición (fisiopatología del resfriado), la importancia de la intervención (vitamina C) y las lagunas de conocimiento actuales.
  • Pregunta de investigación y objetivos (Formato PICO/PECO): Por ejemplo: «¿Previene o trata la vitamina C el resfriado común en comparación con el placebo en adultos?». Aquí se definen la Población (adultos), Intervención (vitamina C oral), Comparación (placebo) y Outcomes o resultados (incidencia, duración y gravedad de los síntomas).
  • Criterios de elegibilidad: Definición precisa de qué estudios se incluirán (ej. ensayos clínicos aleatorizados) y cuáles se excluirán (ej. estudios en niños o que usen suplementos combinados).
  • Métodos de búsqueda, selección y extracción: Detalle de las fuentes (PubMed, Embase, Cochrane Library), la estrategia de búsqueda completa para al menos una base de datos y el proceso de cribado por duplicado e independiente.
  • Evaluación de sesgos: Plan para aplicar herramientas específicas como RoB 2 (para ensayos aleatorizados) o ROBINS-I (para estudios no aleatorizados).
  • Plan de síntesis de pruebas: Especificación de cómo se combinarán los datos. Esto incluye decidir si se realizará un metaanálisis o si se utilizarán otros métodos como la Síntesis sin Metaanálisis (SWiM) si la heterogeneidad es excesiva.
Mapa metodológico del protocolo de una revisión sistemática.

En esencia, la transparencia y la reproducibilidad son los pilares de esta definición, permitiendo que la comunidad científica confíe en la objetividad de las conclusiones.

3. Por qué el protocolo es el mejor aliado del equipo de revisión: 5 pilares prácticos

El desarrollo de un protocolo sólido no debe verse como una carga, sino como una inversión estratégica que se apoya en cinco pilares fundamentales:

3.1. Planificación y mitigación de la deriva

Una revisión sistemática implica muchas decisiones metodológicas: población, intervención o fenómeno de interés, comparadores, desenlaces, diseños de estudio, bases de datos, estrategia de búsqueda, proceso de cribado, extracción de datos, evaluación del riesgo de sesgo y método de síntesis.

El protocolo obliga al equipo a fijar la pregunta y los métodos antes de que el conocimiento de los resultados individuales pueda sesgar el juicio evitando que el equipo «improvise» criterios de selección a medida que encuentra estudios interesantes.

3.2. Transparencia y trazabilidad

Funciona como un rastro verificable de las decisiones. Al declarar los métodos de antemano, se permite que otros investigadores evalúen la alineación entre lo planeado y lo ejecutado. Esto es vital para detectar el reporte selectivo de resultados, donde solo se publican aquellos hallazgos que resultaron estadísticamente significativos.

Principales funciones del protocolo como plan vivo de la revisión: planificación, transparencia, control de sesgos, eficiencia y reproducibilidad.

3.3. Control de sesgos y decisiones ad hoc

El protocolo reduce el riesgo de decisiones ad hoc tomadas después de conocer los resultados de los estudios. Por ejemplo, cambiar los criterios de elegibilidad, modificar desenlaces o alterar el análisis porque los resultados no son los esperados puede introducir sesgo y comprometer la credibilidad de la revisión.

3.4. Reproducibilidad científica

El protocolo ofrece el detalle suficiente para que otro equipo pueda evaluar la «brecha» entre lo previsto y lo realizado. Es decir, permite comparar lo planificado con lo finalmente realizado. Esto no significa que el protocolo sea inamovible. En una revisión pueden surgir problemas no previstos: una definición demasiado restrictiva, un tipo de estudio relevante que no se había considerado o dificultades prácticas en la búsqueda. Pero cualquier modificación debe quedar claramente documentada y justificada en la revisión final.

3.5. Eficiencia y coordinación de equipos

La planificación previa ahorra tiempo y recursos. Permite asignar roles específicos (investigador principal, estadístico, coordinador de búsqueda) y alinear al equipo multidisciplinar. Además, su registro público alerta a otros investigadores, evitando la duplicación de esfuerzos y reduciendo el desperdicio de recursos en la ciencia.

4. Decisiones críticas que deben quedar definidas (antes de empezar)

Componentes esenciales que deben quedar preespecificados en el protocolo de una revisión sistemática.

Para cumplir con los estándares, existen componentes que no pueden dejarse al azar. Es imperativo redactar estas secciones en tiempo futuro y utilizando la voz activa (ej. «dos revisores seleccionarán los estudios de forma independiente» en lugar de «los estudios serán seleccionados»).

  • Estrategia de búsqueda: Se deben listar todas las fuentes (bases de datos, registros de ensayos, literatura gris) y proporcionar el borrador de términos para la base de datos principal.
Estrategia de búsqueda de evidencia: componentes técnicos y garantías metodológicas.
  • Proceso de selección y cegamiento: Debe detallarse cómo se manejará el «cegamiento» entre revisores durante el cribado para asegurar la independencia. Es fundamental decidir cómo se resolverán los desacuerdos (ej. mediante un tercer revisor senior).
  • Evaluación del riesgo de sesgo: No basta con mencionar que se evaluará; se debe especificar la herramienta (RoB 2 o ROBINS-I) y el software de gestión de datos, como RevMan, que facilita la integración de estas evaluaciones en los gráficos de bosque (forest plots).
  • Plan de análisis y síntesis: Se debe definir cuándo es apropiado un metaanálisis basándose en la heterogeneidad clínica y estadística. Si no es posible, se debe haber pre-especificado un método de síntesis alternativo (SWiM) para evitar la elección arbitraria de métodos tras ver los datos.

5. El ecosistema de registro: ¿Dónde y cómo publicar el plan?

Aunque PROSPERO sigue siendo la referencia internacional más reconocida para revisiones sistemáticas con desenlaces relacionados con la salud, especialmente en revisiones de efectividad, diagnóstico, pronóstico o factores de riesgo, no todas las revisiones encajan en sus criterios. Por ejemplo, las scoping reviews requieren habitualmente otras alternativas.

El ecosistema actual incluye plataformas con funciones distintas. Algunas actúan como registros específicos de revisiones sistemáticas, como PROSPERO o INPLASY; otras son registros generales de investigación, como OSF Registries o Research Registry; y otras funcionan principalmente como repositorios o espacios de publicación y preservación del protocolo completo, como protocols.io o Figshare. También existen opciones vinculadas a marcos metodológicos concretos, como el entorno JBI, especialmente útil para equipos afiliados que trabajan con metodología del Joanna Briggs Institute.

Principales plataformas para registrar, publicar o depositar protocolos de revisiones sistemáticas. No todas cumplen la misma función ni son adecuadas para todos los tipos de revisión.

Además de los registros específicos como PROSPERO o INPLASY, OSF Registries ofrece una opción especialmente flexible para preregistrar distintos tipos de revisiones. En concreto, dispone del formulario “Generalized Systematic Review Registration”, que permite documentar protocolos de revisiones sistemáticas, revisiones de alcance, revisiones cualitativas, metaanálisis u otros diseños de síntesis que no siempre encajan en los criterios de plataformas más específicas.

Además de decidir dónde registrar o depositar el protocolo, una cuestión práctica frecuente es por dónde empezar a redactarlo. Las plantillas pueden ser muy útiles para estructurar el trabajo inicial, asegurar que no se omiten apartados metodológicos relevantes y facilitar la discusión dentro del equipo revisor. Pero hay que recordad que las plantillas ayudan a estructurar el protocolo, pero deben adaptarse al tipo de revisión, a la pregunta de investigación y a los estándares metodológicos aplicables.

Entre los recursos útiles para preparar protocolos de revisiones sistemáticas y revisiones de alcance se encuentran las siguientes plantillas y documentos de apoyo:

6. Errores frecuentes: Lo que debilita tu garantía metodológica

El protocolo solo funciona como garantía metodológica si se redacta antes de iniciar la revisión, si recoge decisiones suficientemente detalladas y si se mantiene trazable cuando el proyecto evoluciona. En la práctica, una parte importante de los problemas no procede de la ausencia absoluta de protocolo, sino de un uso incompleto, retrospectivo o meramente formal del mismo.

Uno de los errores más frecuentes es la redacción tardía del protocolo. Si el documento se elabora cuando el cribado ya ha comenzado, o cuando el equipo ya ha tomado decisiones relevantes sobre criterios de elegibilidad, desenlaces, fuentes de información o análisis, el protocolo pierde su función principal: prevenir decisiones condicionadas por los resultados encontrados. En ese caso, deja de ser una planificación prospectiva y se convierte en una reconstrucción posterior del método.

Errores metodológicos frecuentes en el uso del protocolo: redacción tardía, falso protocolo, desviaciones silenciosas y abandono del registro.

Otro problema habitual es confundir un registro mínimo con un protocolo metodológico completo. Registrar una revisión en PROSPERO, OSF u otra plataforma no equivale necesariamente a disponer de un protocolo sólido. El registro aporta visibilidad, fecha, trazabilidad y transparencia, pero el protocolo debe contener el detalle suficiente para guiar la revisión: pregunta, criterios de inclusión y exclusión, fuentes de información, estrategia de búsqueda, gestión de duplicados, proceso de selección, extracción de datos, evaluación crítica y plan de síntesis.

También son frecuentes las desviaciones silenciosas respecto al plan inicial. Durante una revisión pueden aparecer razones legítimas para modificar algún aspecto metodológico: redefinir un desenlace, ajustar criterios de elegibilidad, cambiar el enfoque de síntesis o decidir que el metaanálisis no es adecuado por la heterogeneidad de los estudios. El problema no es modificar el protocolo cuando existe una justificación metodológica clara; el problema es hacerlo sin documentarlo.

La literatura también ha descrito problemas relacionados con el propio registro de las revisiones: desconocimiento de la necesidad de registrar el protocolo, temor infundado a que otros grupos “roben” la idea, baja cobertura del registro en determinados tipos de síntesis y el fenómeno de los llamados “protocolos fantasma”, es decir, registros que no llegan a traducirse en una revisión publicada o cuyo estado no se actualiza adecuadamente. A ello se suma el abandono del registro cuando no se refleja el progreso, la publicación final o la interrupción del proyecto (8-9).

7.Conclusión

Un protocolo sólido es la frontera que separa una revisión sistemática que aporta pruebas científicas fiables de una que solo genera confusión y ruido estadístico. Invertir tiempo en la fase de diseño no es solo una buena práctica; es la garantía de que el esfuerzo del equipo se traducirá en conocimiento capaz de transformar la práctica clínica y mejorar la salud de los pacientes.

NOTA: Esta entrada forma parte de una reflexión metodológica derivada del curso impartido para BiblioSalud sobre protocolos de revisiones sistemáticas. La presentación y los materiales docentes asociados están disponibles en acceso abierto en Zenodo, con el objetivo de facilitar su consulta, reutilización y preservación.

Para cerrar la entrada, he preparado también un breve cuestionario interactivo para que quienes lo deseen puedan comprobar sus conocimientos sobre los protocolos de las revisiones sistemáticas.

Cuestionario final de autoevaluación. Una forma práctica de comprobar si han quedado claros los conceptos esenciales sobre el protocolo de una revisión sistemática.

Referencias Bibliográficas

  1. Moher D, Shamseer L, Clarke M, Ghersi D, Liberati A, Petticrew M, et al. Preferred reporting items for systematic review and meta-analysis protocols (PRISMA-P) 2015 statement. Syst Rev. 2015;4:1.
  2. Shamseer L, Moher D, Clarke M, Ghersi D, Liberati A, Petticrew M, et al. Preferred reporting items for systematic review and meta-analysis protocols (PRISMA-P) 2015: elaboration and explanation. BMJ. 2015;349:g7647.
  3. Cumpston M, Lasserson T, Flemyng E, Page MJ. Chapter III: Reporting the review. In: Higgins JPT, Thomas J, Chandler J, Cumpston M, Li T, Page MJ, editors. Cochrane Handbook for Systematic Reviews of Interventions version 6.5. Cochrane; 2024.
  4. Covidence. Protocol Development for Systematic Reviews: A practical guide. Veritas Health Innovation Ltd; 2024.
  5. Page MJ, McKenzie JE, Bossuyt PM, Boutron I, Hoffmann TC, Mulrow CD, et al. The PRISMA 2020 statement: an updated guideline for reporting systematic reviews. BMJ. 2021;372:n71.
  6. Campos Asensio C. Necesidad de protocolo en las revisiones de síntesis de evidencia y dónde registrarlo. Biblioboletín. 2022; Junio (13):9. https://hdl.handle.net/20.500.12530/54668
  7. Campos-Asensio C. Protocolo de revisiones sistemáticas: Del protocolo como trámite al protocolo como garantía metodológica [Internet]. Zenodo; 2026 May 20. doi:10.5281/zenodo.20307930.
  8. Tawfik GM, Giang HTN, Ghozy S, Altibi AMA, Kandil H, Le HH, et al. Protocol registration issues of systematic review and meta-analysis studies: a survey of global researchers. BMC Med Res Methodol. 2020 Aug 25;20(1):213. doi:10.1186/s12874-020-01094-9.
  9. Nguyen PY, Kanukula R, McKenzie JE, Alqaidoom Z, Brennan SE, Haddaway NR, et al. Changing patterns in reporting and sharing of review data in systematic reviews with meta-analysis of the effects of interventions: cross sectional meta-research study. BMJ. 2022 Nov 22;379:e072428. doi:10.1136/bmj-2022-072428.

Antes de comenzar una revisión sistemática hay buscar y evaluar revisiones relacionadas

Uno de los primeros pasos en la planificación de nuestra revisión sistemática es la de buscar revisiones sistemáticas existentes de nuestra área de interés. Es decir, hay que buscar la existencia o no de revisiones sobre el tema publicadas y, si las hay, analizarlas para decidir si tiene cabida hacer la revisión o no.

El motivo para ello es el de evitar las revisiones redundantes. Estas se pueden definir como revisiones que ya se han realizado sobre el mismo tema, con las mismas o similares preguntas y métodos de investigación, y que han llegado a conclusiones similares o idénticas. Estas revisiones se realizan a menudo de forma innecesaria, lo que provoca varios perjuicios e ineficiencias (1).

La multiplicación de revisiones sistemáticas redundantes plantea cuestiones científicas, éticas y económicas a investigadores y editores. 

Presentación «Antes de comenzar una revisión sistemática hay que buscar y evaluar revisiones relacionadas: Planificación de nuestra revisión para evitar revisiones redundantes».

Perjuicios de las revisiones sistemáticas redundantes

1. Desperdicio de recursos: La realización de revisiones redundantes supone una pérdida de tiempo, esfuerzo y recursos que podrían haberse utilizado para cuestiones de investigación nuevas y más relevantes.

2. Inconsistencias y contradicciones: Las revisiones redundantes pueden llegar a conclusiones diferentes debido a variaciones en la metodología o en la interpretación de los resultados, lo que puede causar confusión e incoherencias en la literatura.

3. Sesgo de publicación: Múltiples revisiones sobre el mismo tema pueden aumentar la probabilidad de informes selectivos y sesgo de publicación, ya que los investigadores pueden publicar solo las revisiones con resultados favorables.

4. Confundir a los profesionales sanitarios: Múltiples revisiones con resultados contradictorios pueden llevar a confusión a los profesionales sanitarios, lo que se traduce en decisiones de tratamiento subóptimas para los pacientes.

¿Cuándo está justificada una revisión sistemática redundante?

Solo en los casos de que: 1) el alcance de las revisiones existentes no sea la misma; 2) no exista una revisión anterior; 3) exista, pero esté obsoleta (podríamos decidir actualizarla desde la fecha de la revisión anterior); o 4) exista, pero sea de mala calidad, tendría justificación hacer una nueva revisión. En ese caso, el otro equipo puede decidir abordar ese tema de nuevo con métodos adecuados. Tales casos deben justificarse adecuadamente en la nueva revisión, apoyando esta decisión con pruebas de que la revisión anterior era inadecuada. Por ejemplo, el nuevo equipo podría proporcionar un análisis transparente de la calidad metodológica de la primera revisión utilizando la herramienta AMSTAR 2 (2), con los detalles de este análisis reportados en un archivo suplementario.

Si el equipo de la revisión es consciente de la existencia de una revisión sistemática finalizada con métodos adecuados, la única decisión apropiada para seguir adelante con el mismo tema sería llevar a cabo una actualización de dicha revisión sistemática. Aun así, algunas actualizaciones pueden no considerarse justificadas. Por ejemplo, si una gran revisión existente se actualiza con un nuevo estudio que probablemente no repercuta en los resultados, es razonable cuestionar el propósito de dicha actualización. Cochrane considera una revisión como «estable» si la última búsqueda no identificó ningún estudio potencialmente relevante que pudiera cambiar las conclusiones» (Babić A, Poklepovic Pericic T, Pieper D, Puljak L. How to decide whether a systematic review is stable and not in need of updating: Analysis of Cochrane reviews. Res Synth Methods. 2020 Nov;11(6):884-890. doi: 10.1002/jrsm.1451. PMID: 32890455.).

¿Dónde buscamos revisiones sistemáticas?

Por un lado, deberíamos buscar la existencia de procolos de revisiones sistemáticas en curso. Para ello deberíamos buscar en las plataformas donde es común su registro (ver entrada «Dónde registrar el protocolo de una Revisión Sistemática«; 3-4). Estas fuentes incluyen a PROSPERO, OSF, pasando por búsqueda en bases de datos tradicionales como MEDLINE.

Puede darse el caso de que encontremos «revisiones zombies» (5). Estos son aquellas cuyos registros de protocolo son abandonadas, por ejemplo, en PROSPERO. Para evitarlo, PROSPERO está desarrollando nueva versión que mejorará la funcionalidad de enviar recordatorios a los autores, solicitándoles que actualicen su estado de revisión y añadan detalles de publicación. También la organización Campbell contacta a los autores anualmente para preguntar si los equipos están procediendo con títulos y protocolos registrados (https://twitter.com/vawelch/status/1643576924998909953?s=20).

Además de buscar protocolos, hemos de localizar revisiones sistemáticas ya publicadas. Para ello buscaremos en bases de datos, así como en la Cochrane Library y Epistemonikos (ver entrada «Planificación de una revisión sistemática: Pasos para determinar la viabilidad«).

Bibliografía

  1. Puljak, L., Lund, H. Definition, harms, and prevention of redundant systematic reviews. Syst Rev. 2023;12(63). Disponible en: https://doi.org/10.1186/s13643-023-02191-8.
  2. Shea BJ, Reeves BC, Wells G, Thuku M, Hamel C, Moran J, Moher D, Tugwell P, Welch V, Kristjansson E, Henry DA. AMSTAR 2: a critical appraisal tool for systematic reviews that include randomised or non-randomised studies of healthcare interventions, or both. BMJ. 2017 Sep 21;358:j4008. doi: 10.1136/bmj.j4008. PMID: 28935701; PMCID: PMC5833365.
  3. Campos Asensio C. Necesidad de protocolo en las revisiones de síntesis de evidencia y dónde registrarlo. Biblioboletín. 2022; Junio (13):9. Disponible en: https://repositoriosaludmadrid.es//handle/20.500.12530/54668
  4. Pieper, D., Rombey, T. Where to prospectively register a systematic review. Syst Rev. 2022;11(8). Disponoible en: https://doi.org/10.1186/s13643-021-01877-1
  5. Andrade R, Pereira R, Weir A, Ardern CL, Espregueira-Mendes J. Zombie reviews taking over the PROSPERO systematic review registry. It’s time to fight back! Br J Sports Med. 2019 Aug;53(15):919-921. doi: 10.1136/bjsports-2017-098252. PMID: 29021246.

Dónde registrar el protocolo de una Revisión Sistemática

Dónde registrar el protocolo de una #RevisiónSistemática

Un protocolo es un documento que presenta un plan explícito para una revisión sistemática. El protocolo detalla los fundamentos y el enfoque metodológico y analítico a priori de la revisión.

En él se describe la razón por al que hacemos la revisión, los objetivos y los métodos que se usarán para localizar, seleccionar y evaluar los estudios de forma crítica, además de cómo se recogerán y analizarán los datos de los estudios incluidos. Entre otros objetivos, está el de promover la transparencia de los métodos y reducir el sesgo, que pueda ser revisado y reducir la duplicación innecesaria de esfuerzos entre los investigadores.

«Toda revisión sistemática ha de seguir métodos científicos establecidos a priori» Finding What Works in Health Care. Standards for Systematic Reviews (2011)

Para evitar sesgos, los autores no deben modificar el protocolo en función de los resultados analizados en su revisión sistemática (RS). Sin embargo, pueden surgir problemas inesperados que hagan necesario realizar cambios en los criterios de elegibilidad especificados en el protocolo.

“La publicación del protocolo, reduce el impacto de sesgos, fomenta la transparencia de los métodos y los procesos planteados, disminuye la posibilidad de duplicación, y permite la revisión por pares de los métodos planificados” Cochrane Handbook

¿Dónde podemos publicar nuestro protocolo? Veamos varias opciones:

PROSPERO (https://www.crd.york.ac.uk/PROSPERO/)

Este fue el primer registro internacional para revisiones sistemáticas (PROSPERO) que se lanzó en 2011.

Es una base de datos internacional de revisiones sistemáticas registradas prospectivamente de salud y, en general, donde hay un resultado relacionado con la salud. 

Realizado por el Centre for Reviews and Disseminations (CRD) de la Universidad de York, UK, tiene como objetivo proporcionar una lista completa de revisiones sistemáticas registradas al inicio para ayudar a evitar la duplicación y reducir la oportunidad de sesgo de informe al permitir la comparación de la revisión completa con lo que se planeó en el protocolo. 

Debido a un incremento sin precedentes de solicitud de registro (en 2019 se registraron 14.570 protocolos) y para evitar el retraso que esto estaba generando, se da prioridad a los registros del Reino Unido. 

¿Qué requisitos debe tener nuestro protocolo para registrarlo en PROSPERO?:

  1. Registro exclusivo de protocolos de revisiones sistemáticas de estudios en humanos o para registrar una revisión de estudios en animales relevantes para la salud humana.
  2. No permite registrar REVISIONES DE ALCANCE o estudios in-vitro
  3. A partir de octubre de 2019, PROSPERO requiere una inscripción previa y que los autores no hayan comenzado la extracción de datos.
  4. Las revisiones Cochrane siempre tienen protocolo que, además de en sus registros, también se registra de forma automática en PROSPERO.

Por todo ello, antes de enviar el registro de un protocolo a PROSPERO, hay que contestar a estas preguntas para evitar que pierda tiempo completando un formulario si su proyecto no es elegible para PROSPERO:

  • ¿Es esta una revisión del alcance, la literatura o el mapeo?
  • ¿Tiene esta revisión al menos un resultado directamente relacionado con la salud humana o es una revisión de metodología que tiene un vínculo claro con la salud humana?
  • ¿Es esta una revisión Cochrane?
  • ¿Se trata de una revisión mínima o parcial realizada para un curso de capacitación o trabajo en clase o está utilizando el sistema para aprender a registrarse?
  • ¿Has buscado en PROSPERO para identificar revisiones similares?
  • ¿Has escrito el protocolo antes de hacer el registro?
  • ¿Sois más de una persona?
  • ¿Vas a intentar publicar los resultados de tu RS y/o hacer público los resultados cuando los tengas?
  • ¿En qué fase te encuentras de tu RS? (no permiten el registro de RS que hayan completado la extracción de los datos).

OSF Registries (https://osf.io/registries)

La plataforma OSF (Open Science Framework) se puede registrar previamente el protocolo.

Esta es una opción también útil si no se publica una revisión sistemática, por ejemplo, una revisión de alcance (scoping review).

BMC SYSTEMATIC REVIEWS (https://systematicreviewsjournal.biomedcentral.com/submission-guidelines/preparing-your-manuscript/protocol)

En 2012, se inició la primera revista dedicada a publicar exclusivamente productos de revisión sistemática (incluidos los protocolos), Systematic Reviews de BioMed Central (otras revistas también han comenzado a publicar protocolos de revisión). Esta revista de acceso abierto publica protocolos de revisiones sistemáticas ampliamente relacionadas con las ciencias de la salud.

INPALSY (https://inplasy.com/)

Cuando se envía un protocolo, nuestro registro ORCID se actualiza automáticamente a medida que el trabajo se registra en INPLASY.

El International Plataform of Registered Systematic Review and Meta-analysis Protocols está disponible desde 2020 y acepta protocolos de revisiones sistemáticas y de revisiones de alcance. No está restringido a ninguna disciplina o campo y, al igual que OSF Registries, proporciona un DOI. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no es gratuito.

SYSREAF (https://www.syreaf.org/protocol/)

Systematic Reviews for Animals & Food es un portal que nos permite registra un protocolo de una revisión de seguridad alimentaria, veterinaria y de otros profesionales de la salud animal, así como de sanidad y bienestar animal.

Systematic Review Data Repository Plus (SRDR+) (https://srdrplus.ahrq.gov/projects)

Repositorio web gratuito de datos de revisión sistemática desarrollado por el Brown University Evidence-based Practice Center (EPC, con el apoyo de la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ).

Este recurso sirve como herramienta de archivo y extracción de datos y se comparte entre organizaciones e individuos que producen revisiones sistemáticas en todo el mundo, lo que permite la creación de una base de datos central de datos de revisiones sistemáticas que se pueden criticar, actualizar y aumentar de forma continua.

REPOSITORIO

Muchas veces lo que tenemos más cerca no es siempre lo que antes utilizamos. Por eso creo interesante recordaros que podemos registrar nuestro protocolo o los datos de nuestra revisión en un repositorio como el Repositorio institucional de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y del que ya os hablé en una entrada anterior de este blog (¿Te has planteado compartir tus artículos en el Repositorio Institucional de Comunidad de Madrid?).

BIBLIOGRAFÍA

Page MJ, Cumpston M, Chandler J, Lasserson T. Chapter III: Reporting the review. In: Higgins JPT, Thomas J, Chandler J, Cumpston M, Li T, Page MJ, Welch VA (editors). Cochrane Handbook for Systematic Reviews of Interventions version 6.2 (updated February 2021). Cochrane, 2021. Available from www.training.cochrane.org/handbook.

Moher D, Shamseer L, Clarke M, Ghersi D, Liberati A, Petticrew M, Shekelle P, Stewart LA. Preferred Reporting Items for Systematic Review and Meta-Analysis Protocols (PRISMA-P) 2015 statement. Syst Rev. 2015;4(1):1. doi: 10.1186/2046-4053-4-1

Shamseer L, Moher D, Clarke M, Ghersi D, Liberati A, Petticrew M, Shekelle P, Stewart LA, the PRISMA-P Group. Preferred Reporting Items for Systematic Review and Meta-Analysis Protocols (PRISMA-P) 2015: elaboration and explanation. BMJ 2015.349:g7647. doi: 10.1136/bmj.g7647

PLoS Medicine Editors. Best practice in systematic reviews: the importance of protocols and registration. PLoS Med. 2011 Feb;8(2):e1001009. doi: 10.1371/journal.pmed.1001009. PMID: 21364968; PMCID: PMC3042995.

Pieper D, Rombey T. Where to prospectively register a systematic review. Syst Rev. 2022 Jan 8;11(1):8. doi: 10.1186/s13643-021-01877-1. PMID: 34998432.

Qué sabes de revisiones sistemáticas, ¿juegas?

En la entrada del pasado 10 de julio Las 10 etapas del proceso de revisiones sistemáticas os presentaba una infografía interactiva sobre las diferentes etapas de una revisión sistemática.

Hoy os propongo un juego sencillo para que comprobéis cuál es vuestro conocimiento de algunas de estas fases. Espero que os guste.

PRISMA-P: elementos de informes preferidos para los protocolos de revisión sistemática y metaanálisis

Menos de la mitad de las revisiones sistemáticas indexadas en MEDLINE informan que trabajan a partir de un protocolo debido, en gran parte, a la falta de conocimiento de los autores sobre cómo escribirlos y qué incluir. Sin embargo, la preparación de un protocolo es un componente esencial del proceso de revisión sistemática. En el contexto de revisiones sistemáticas y meta-análisis, un protocolo es un documento que presenta un plan explícito para una revisión sistemática. El protocolo detalla los fundamentos y el enfoque metodológico y analítico a priori de la revisión.

PRISMA-P es una guía para ayudar a los autores a preparar protocolos para revisiones sistemáticas y metaanálisis que les proporcionen un conjunto mínimo de elementos para ser incluidos en el protocolo. El objetivo de un protocolo es proporcionar los fundamentos para la revisión y el enfoque metodológico y analítico planeado previamente, antes de iniciar una revisión. Los investigadores deben preparar un protocolo de revisión antes de registrarlo en PROSPERO (Registro Internacional Prospectivo de Revisiones Sistemáticas), de modo que los detalles que requieran mayor consideración se puedan ser tenidos en cuenta con anticipación, evitando la necesidad de enmiendas múltiples a la información de registro. Los ítems de PRISMA-P se han derivado principalmente de la lista de verificación de PRISMA y los ítems del registro de PROSPERO, a fin de facilitar el registro sin problemas.

En la tabla podéis ver la clecklist PROSPERO-P y en este enlace los diferentes documentos para su descarga.

PRISMA-P