Por qué se usa la IA, pero se declara poco (y qué nos dicen JAMA y BMJ)

Dos artículos publicadas en JAMA (Research Letters) aportan datos observacionales reales procedentes de los propios sistemas de envío de manuscritos, donde las revistas empezaron a preguntar de forma obligatoria por el uso de IA. El resultado es que la IA se está utilizando, pero se declara en una minoría de envíos. Y, cuando se declara, la mayoría de usos tiene que ver con la escritura y edición del texto.

Perlis y cols. describen los resultados de un estudio transversal de todos los manuscritos enviados a 13 revistas de la red JAMA entre el 29 de agosto de 2023 (después de que se agregaron preguntas sobre el uso de la IA al proceso de envío) y el 31 de octubre de 2025.3 Entre 105,538 manuscritos enviados durante los 27 meses del estudio, 3,459 (3.3%) declararon el uso de IA. Pero el dato importante es la tendencia a lo largo del periodo estudiado (27 meses): aumentó significativamente durante este período, del 1.71% (IC del 95%, 1.27%-2.15%) al 5.97% (IC del 95%, 5.28%-6.66%).

El estudio de AlFayyad y cols. describe el uso reportado de IA entre los artículos de investigación enviados a revistas de BMJ. Los autores realizaron un estudio transversal de todos los manuscritos de investigación (incluidas revisiones sistemáticas y metanálisis) enviados entre el 8 de abril y el 6 de noviembre de 2024 a 49 revistas de BMJ. Entre 25.114 presentaciones elegibles, 1.431 (5,7%) informaron sobre el uso de IA. También aquí se observa incremento dentro del periodo: de 4,5% (abril 2024) a 7,3% (octubre 2024).

Estos trabajos son una “foto” útil del fenómeno: estas cifras son declaraciones, no “uso real” (probablemente hay infradeclaración) por omisión deliberada o por incertidumbre sobre qué debe declararse, y el uso crece.

La mayoría de los autores utilizaron IA para mejorar la escritura y refinar el lenguaje. El artículo realizado en las revistas JAMA indica que el motivo más frecuente es corrección o refinamiento del lenguaje (67,7%); seguido del desarrollo de modelos estadísticos (7,3%), otros análisis (6,3%), borrador/redacción (5,5%) y búsqueda/evaluación de literatura (4,3%). El 87,2% de quienes declararon IA en las revistas del grupo BMJ dijeron usarla para mejorar la calidad de la escritura.

Podemos concluir que la IA se está usando sobre todo como “asistente de escritura”, para escribir “bien” y rápido, especialmente en entornos donde el inglés no es lengua oficial. Y aunque los manuscritos con autor de correspondencia de un país sin inglés como idioma oficial tuvieron más probabilidad de declarar IA (OR 1,30) (Perlis RH) también puede influir que de autores con afiliación de Europa (OR 1,28 frente a Asia) y de Sudamérica (OR 1,75 frente a Asia) declaran más (AlFayyad I).

Es probable que la creciente disponibilidad de herramientas de IA generativa lleve a más investigadores a usar IA para tareas más avanzadas que generalmente se consideran aspectos clave del proceso científico impulsados ​​por el intelecto, como resumir la literatura existente, analizar datos y redactar manuscritos.

Lo más relevante de estos trabajos no es el porcentaje exacto de hoy, sino la tendencia y su mensaje: la declaración sube y la IA se moverá (probablemente) desde tareas de escritura hacia tareas más avanzadas que generalmente se consideran aspectos clave del proceso científico impulsados ​​por el intelecto, como resumir la literatura existente, analizar datos y redactar manuscritos. Eso obliga a una cultura científica donde la transparencia sea un estándar.

BIBLIOGRAFÍA

Perlis RH., Flanagin A., Kendall-Taylor J., Berkwits M., Bibbins-Domingo K. Author Disclosure of Use of AI in Submissions to 13 JAMA Network Journals. JAMA. 2026;335(8):717, doi: 10.1001/jama.2025.25300.

AlFayyad I., Zeegers MP., Bouter L., Macdonald H., Schroter S. Self-Disclosed Use of AI in Research Submissions to BMJ Journals. JAMA. 2026;335(8):719, doi: 10.1001/jama.2025.25688.

Malani PN., Ross JS. AI Use in Research and the Need for Continued Guidance. s. f., doi: 10.1001/jama.2025.26845.

Criterios para la evaluación de la actividad investigadora 2023

Publicada en el BOE de 16 de diciembre la Resolución de 5 de diciembre de 2023, de la CNEAI, por la que se publican los criterios para la evaluación de la actividad investigadora https://boe.es/boe/dias/2023/12/16/pdfs/BOE-A-2023-25537.pdf…

Entre las principales novedades, destacan las siguientes resumidas del documento (1):

  • Se amplía para todos los Campos el abanico de aportaciones y de posibles medios de difusión que pueden justificar una actividad investigadora, incluyendo los conjuntos de datos, las metodologías, los programas de ordenador o los modelos de aprendizaje automático.
  • Se abre la puerta a la posibilidad de incluir en la solicitud un menor número de aportaciones, generalmente son 5, en casos en los que “en el período sometido a evaluación, quien solicita la evaluación ha justificado debidamente las situaciones de permisos de maternidad o paternidad, excedencias por el cuidado de las/os hijas/os, por el cuidado de familiares en primer grado dependientes que estén a su cargo, por razón de violencia de género y por razón de violencia terrorista».
  • Se aplicarán criterios y metodologías de evaluación cualitativas y cuantitativas, tomándose para ello como referencia la narrativa aportada por la persona solicitante en los “indicios de relevancia e impacto” de cada aportación. En la narrativa aportada se hará un uso responsable de indicadores cuantitativos.
  • Valoración positiva de los resultados de investigaciones multidisciplinares e interdisciplinares en todos los campos.
  • Acceso abierto: se requerirá el depósito en repositorios institucionales, temáticos o generalistas de acceso abierto.
  • Se admiten aportaciones disponibles online, aceptadas y publicadas (que cuenten con DOI), aunque aún no se les haya asignado paginación definitiva y/o se hayan publicado en papel.
  • Desaparece de los criterios específicos de cada campo las métricas y sus fuentes y son sustituidas por un apéndice de los tres grupos de indicios de impacto científico, social y de ciencia abierta, con sus correspondientes métricas y fuentes. A su vez, se establecen tres dimensiones métricas: a nivel de aportación, a nivel de medio de difusión, y a nivel de prácticas de ciencia abierta.

Con respecto al Campo 4 de Ciencias Biomédicas, queda redactado del siguiente modo:
1. Sobre las aportaciones:

De acuerdo con los criterios generales, expuestos en la sección I, se aceptarán aportaciones ordinarias y extraordinarias. Entre las aportaciones ordinarias se valorarán preferentemente los artículos científicos, los libros y capítulos de libros y las patentes. En este Campo 4 se aceptarán un máximo de dos aportaciones extraordinarias.

Se aceptará que una de las aportaciones extraordinarias sea de casos clínicos, short communications, artículos de revisión bibliográfica, revisiones sistemáticas, incluyendo las scoping review, con la excepción de las revisiones sistemáticas con metaanálisis, que serán consideradas como artículo de investigación.

2. Valoración de las aportaciones:

En el caso de los artículos se valorarán preferentemente aquellas aportaciones publicadas en revistas de calidad contrastada o indexadas en bases de datos bibliográficas de reconocido prestigio, así como en plataformas de publicación de resultados de investigación como Open Research Europe.

En el caso de los libros y capítulos de libros se valorará el prestigio de la editorial, de editoras/es, la colección en la que se publica la obra, si la colección o el libro ha obtenido algún sello de calidad otorgado por una institución de reconocido prestigio y las reseñas recibidas en las revistas científicas especializadas.

En el caso de las patentes se valorará si están en explotación, demostrada mediante contrato de compraventa o contrato de licencia. Respecto a patentes concedidas sin estar en explotación, solo se valorarán si la concesión se ha llevado a cabo con examen previo (tipo B2). Se tendrá en cuenta la extensión de la protección de la patente (nacional, europea o internacional), valorándose más la de protección más extensa.

3. Mínimos orientativos para la valoración positiva:

Con carácter orientativo, se podrá alcanzar una evaluación positiva en las áreas de Ciencias Biomédicas, presentando preferentemente cinco aportaciones, que sean artículos con alta relevancia e impacto, publicados en revistas o plataformas como las citadas.

Más información:

Resolución de 5 de diciembre de 2023, de la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora, por la que se publican los criterios para la evaluación de la actividad investigadora. Boletín Oficial Del Estado núm. 300, de 16 de diciembre de 2023, páginas 166272 a 166295. Disponible en: http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2023-25537. Consultado el 20 diciembre 2023.

Delgado Vázquez AM. Sexenios 2023: análisis de los criterios para la evaluación de la actividad investigadora
Identificación y análisis de los principales cambios en los criterios de evaluación de la actividad investigadora (sexenios) en los criterios de evaluación aprobados para la convocatoria de 2023. Universidad Pablo de Olavide, 6 de diciembre de 2023. Disponible en: http://hdl.handle.net/10433/16818

Cómo aumentar la visibilidad de nuestros trabajos de investigación

Un objetivo de todo aquel que publica es aumentar la visibilidad de sus trabajos, lo que hará que estos sean más usados y citados, aumentando así la influencia y el impacto de nuestra investigación.

Evaluar el impacto del resultado de investigación es una actividad clave en solicitudes de financiación y empleo, promoción académica, así como mejora de la reputación de un investigador dentro de las comunidades académicas.

 

Los pasos para conseguir aumentar la visibilidad podríamos resumirlos en los siguientes:

  • Crear y mantener un perfil de autor que agrupe todas nuestras publicaciones, lo que permite que otros especialistas encuentren nuestros trabajos rápidamente. Disponemos de herramientas como ORCID, Scopus Author ID, ResearchID y perfil de Google Académico. Gracias a estos resolveremos el problema de la ambigüedad del nombre de autor, nos aseguramos que nuestras publicaciones se nos atribuyan correctamente, lo que a su vez aumenta la accesibilidad y la visibilidad de nuestro trabajo.
  • Publicar en Open Access y depositar nuestros trabajos en repositorios.
  • Promocionar nuestra investigación en redes sociales como blog, LinkediN y Twitter para comunicarnos con la audiencia local e internacional (académicos y medios de comunicación, etc.).
  • Participar en redes sociales académicas como Mendeley, ResearchGate, Academia.edu, etc. Estas redes además de mostrar nuestro perfil y publicaciones nos permite crear una red con otros investigadores con los mismos intereses y participar en una conversación académica. También nos proporcionan estadísticas de descarga y citas de nuestras publicaciones en la plataforma.
  • Identificar con métricas complementarias el alcance y la visibilidad de su trabajo, es decir, quién ha compartido, discutido y citado nuestro trabajo. Esto nos da una mejor visión de nuestra audiencia.