Las funciones de búsqueda, navegación y búsqueda predictiva de UpToDate se encuentran disponibles en castellano (y en 8 idiomas más).
Sin embargo, el resultado de UpToDate continúa en inglés.
Las funciones de búsqueda, navegación y búsqueda predictiva de UpToDate se encuentran disponibles en castellano (y en 8 idiomas más).
Sin embargo, el resultado de UpToDate continúa en inglés.
A través de los mensajes enviados por Carlos González a la lista BIB-MED nos hemos enterados de dos novedades de la Biblioteca Cochrane Plus.
Como ya hemos comentado otras veces en BiblioGETAFE el Ministerio de Sanidad financia la traducción de las revisiones sistemáticas de la Colaboración Cochrane y su acceso gratuito desde territorio español a través de la plataforma Biblioteca Cochrane Plus. Pero existe una demora desde la publicación de la revisión original en inglés hasta que podemos acceder a la traducción al castellano.
La primera novedad ha sido la posibilidad de acceso a las revisiones originales, en inglés, pero totalmente actualizadas de la Cochrane Library. El proceso para la localización de la versión original en inglés es algo compleja y la tenéis magníficamente descrita en el blog de la Biblioteca HFLR.
La segunda y más reciente novedad ha sido volver a recuperar la posibilidad que ya teníamos hace unos años de búsqueda por términos MeSH mediante una pestaña ya existente pero que hasta ahora no funcionaba.
En su momento comenté en BiblioGETAFE que la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria ha establecido unas prioridades de adquisición de recursos de información para los médicos de familia.
Estas prioridades se publicaron en la revista Atención Primaria y los recursos que recomendaban que fueran accesibles a través de las bibliotecas virtuales de las comunidades autónomas eran Fisterrae, UpToDate, Clinical Evidence, First Consult y Essential Evidence Plus. A estos recursos añadían 25 revistas. También realizaban otras recomendaciones como la necesidad de accesibilidad a la información, acceso a Internet desde las consultas y necesidad de formación en habilidades de búsqueda a todos los profesionales sanitarios.
En la misma revista pero este año la directora de la Biblioteca Virtual del Sistema Sanitario Público de Andalucía, Verónica Juan-Quilis, ha publicado el artículo «Recursos bibliográficos para Atención Primaria en las bibliotecas virtuales de salud de las comunidades autónomas» en el que se analiza el estado de la colección que la SemFYC recomienda en las diferentes Bibliotecas Virtuales que existen en las CCAA.
Si bien no se menciona en que año se ha llevado a cabo la recogida de datos, es de suponer que la autora lo ha realizado en el año 2011. En momentos como los actuales de crisis el tiempo transcurrido es suficiente para haber modificado sustancialmente el panorama que describe el estudio. Los profesionales de las bibliotecas sanitarias hemos podido comprobar como en el 2012 y, en mayor medida, en el 2013 el número de recursos accesibles han disminuido, en algunos casos de manera drástica, reduciendo la colección compartida de la inmensa mayoría de las Consejerías de Salud y desapareciendo por completo las suscripciones propias en algunos hospitales .
Tal como acertadamente dice la autora del trabajo «la ventaja de una economía de escala, el aumento de precios de los recursos de información, el enorme y rápido avance en tecnologías de la información y comunicación, y el acceso por Internet a contenidos digitales, son algunas de las razones que han llevado a las Consejerías de Salud a apostar por la creación de BV regionales». Además señala que esto ha posibilitado un ahorro del gasto y proporcionado acceso democrático a la información de todos los profesionales sanitarios de una misma Comunidad Autónoma. Este mismo razonamiento sirve para reclamar lo que tantos años venimos demandando los profesionales de las bibliotecas sanitarias, que no es otra cosa que la existencia de una Biblioteca Virtual del Sistema Nacional de Salud (BV-SNS).
La existencia de esta BV-SNS eliminaría la variabilidad existente en el acceso a recursos bibliográficos y servicios bibliotecarios existentes logrando ahorro de gasto y equidad en el acceso de los profesionales sanitarios independientemente de que comunidad autónoma trabajen. Esta BV-SNS es más necesaria en tiempos de crisis como los actuales en los que las colecciones de las bibliotecas han sufrido, y sufrirán, una reducción más que considerable.
En PubMed disponemos de la búsqueda por el campo «subset» o subconjunto que nos permite limitar nuestra estrategia a temas específicos. Así disponemos de subset de AIDS, Bioethics, Cancer, Complementary medicine, Dietary Medicine, History of Medicine, Systematic Reviews, Toxicology y Veterinary Science.
En el mes de febrero de 2013 se han revisado en PubMed algunos subset como el subconjunto de revisiones sistemáticas («Systematic Reviews»). Esta estrategia tiene como objetivo la recuperación de citas identificadas como revisiones sistemáticas, meta-análisis, revisiones de ensayos clínicos, la medicina basada en la evidencia, conferencias de consenso de desarrollo, guías y artículos de revistas especializadas en estudios de revisión de valor para los clínicos.
Podemos aplicar esta estrategia de diferentes maneras:
Cuando aplicamos este sunconjunto o subset la estrategia que se ejecuta es la siguiente:
Aquí os dejo la grabación de un webinario impartido por Ivan Solà de título «Búsquedas de la literatura científica» que se celebró el pasado 11 de octubre de 2012.
Este webinar forma parte del acuerdo entre la Asociación Colaboración Cochrane Iberoamericana-Centro Cochrane Iberoamericano y la organización Panamericana de Salud/ Organización Mundial de la Salud para incentivar la producción de revisiones sistemáticas.
Podéis encontrar las grabaciones de todos los webinarios en: http://cochrane.es/ACUERDO_OPS_CCIB
La AHRQ (Agency for Healthcare Research and Quality) ha anunciado el lanzamiento de la versión actualizada de 2012 Guide to Clinical Preventive Services. Esta Guía incluye las recomendaciones basadas en la evidencia de la US Preventive Services Task Force (USPSTF) sobre screening, asesoramiento y temas de medicamentos preventivos desde 2002 hasta marzo de 2012.
Esta guía ofrece a los médicos generales, internistas, médicos de familia, pediatras y enfermeras una fuente para tomar decisiones acerca de los servicios de prevención.
Para ver o descargar la Guía pinche aquí.
Los resúmenes clínicos en esta Guía son versiones abreviadas de las recomendaciones de la US Preventive Services Task Force (USPSTF). Para ver las declaraciones de recomendación completos o recomendaciones publicadas después de marzo de 2012, ir a http://www.USPreventiveServicesTaskForce.org.
Se pueden descargar las recomendaciones de la USPSTF para PDA, móvil o tableta, recibir notificaciones de actualizaciones así como buscar y navef¡gar en línea. Para descargar, suscribir, o buscar, ir a http://www.epss.ahrq.gov .
En un reciente artículo publicado en BMJ Open (Ubbink DT, Guyatt GH, Vermeulen H. Framework of policy recommendations for implementation of evidence-based practice: a systematic scoping review. BMJ Open. 2013 Jan 24;3(1). doi:pii: e001881. 10.1136/bmjopen-2012-001881. Print 2013. PubMed PMID: 23355664.) se hace una revisión sistemática de la literatura para resumir las soluciones propuestas de infraestructura y organizativas para promover la práctica basada en la evidencia (PBE).
Los autores llegan a la conclusión de que después de más de 20 años de su introducción, el paradigma de la PBE ha sido adoptado por profesionales de la salud como un medio importante para mejorar la calidad de la atención al paciente, pero su aplicación sigue siendo deficiente.
Entre los resultados se encontró que la mayoría (mediana 64%) de los médicos y enfermeras consideraban su conocimiento de la PBE era insuficiente, una media del 70% de los encuestados consideraron que sus habilidades como insuficientes e igual ocurrió con su formación en estos temas.
Aunque la accesibilidad a PubMed fue alta (al menos el 88%, con alguna excepción) la toma de decisiones clínicas se basaban en libros de texto y en la consulta a colegas en lugar de mediante la búsqueda en bases de datos electrónicas.
Las barreras se resumen en la siguiente tabla y que fueron sorprendentemente similares excepto la barrera del idioma para los países de habla no inglesa y la limitación en el acceso a bases de datos electrónicas de algunos países:
El total de las soluciones recomendadas las podéis consultar en la siguiente tabla (http://bmjopen.bmj.com/content/3/1/e001881/T5.expansion.html) muchas de las cuales se basan en la educación y aprendizaje.
Por mi parte destaco una de las recomendaciones que indican la necesidad de existencia de Servicios de Biblioteca con servicios de búsqueda en las bases de datos, accesos a Internet y ordenadores en el sitio de toma de decisiones, sistemas que permitan el acceso a Guías, protocolos y temas evaluados críticamente (CATs) y sistemas de apoyo a la toma de decisiones automatizada con prioridad de revisiones sistemáticas.
Acabo de leer el artículo del Cochrane Childhood Cancer Group publicado en la revista Journal of Pediatrics cuyo objetivo es el identificar y validar los filtros de búsqueda en PubMed para la recuperación de estudios en niños y desarrollar un nuevo filtro de búsqueda pediátrico para PubMed.
Además del límite de PubMed «All Child: 0-18 años», ahora renombrado filtro, los autores identifican 6 filtros de búsqueda para la recuperación de los estudios en niños.
Sin embargo, los autores concluyen que los filtros de búsqueda identificados o bien tienen una baja sensibilidad o una baja precisión con un NNR (number need to read) alta.
Con estos datos, los autores han desarrollado un nuevo filtro de búsqueda con una óptima sensibilidad (99,5%) y la precisión (69,0%) y bajo NNR.
El filtro es el siguiente:
Infan* OR newborn* OR new-born* OR perinat* OR neonat* OR baby OR baby* OR babies OR toddler* OR minors OR minors* OR boy OR boys OR boyfriend OR boyhood OR girl* OR kid OR kids OR child OR child* OR children* OR schoolchild* OR schoolchild OR school child[tiab] OR school child*[tiab] OR adolescen* OR juvenil* OR youth* OR teen* OR under*age* OR pubescen* OR pediatrics[mh] OR pediatric* OR paediatric* OR peadiatric* OR school[tiab] OR school*[tiab] OR prematur* OR preterm*
Donde mh es Medical Subject Heading y tiab title or abstract.
La referencia completa es: Leclercq E, Leeflang MM, van Dalen EC, Kremer LC. Validation of Search Filters for Identifying Pediatric Studies in PubMed. J Pediatr. 2012 Oct 17. doi:pii: S0022-3476(12)01026-8. 10.1016/j.jpeds.2012.09.012. [Epub ahead of print] PubMed PMID: 23084708.
El NIH americano lanza LiverTox, una nueva base de datos gratuita donde encontrar información basada en la evidenciael del daño hepático asociado a medicamentos con receta y de venta libre, hierbas y suplementos dietéticos.
La base de datos LiverTox tiene información de 700 medicamentos disponibles en los Estados Unidos con receta médica o sin receta médica. Durante los próximos años, otros 300 medicamentos serán añadidos. La base de datos ofrece las siguientes características:
Más información disponible en: http://www.nih.gov/news/health/oct2012/niddk-12.htm
Ha sido publicado recientemente un artículo de la McMaster University en la revista Journal of Clinical Epidemiology cuyo objetivo ha sido el de evaluar 10 recursos médicos online POC (Point-of-care) en función de la calidad de la información basada en la evidencia, la amplitud de la cobertura y oportunidad de la actualización de contenidos seleccionados.
Entre estos recursos estan los tan conocidos como Clinical Evidence, UpToDate, DynaMed, First Consult, Essential Evidence Plus, Micromedex, ACP PIER y Best Practice.
La puntuación de más alta calidad asignada fue de 9 de un total posible de 11 puntos para Clinical Evidence. Cinco recursos (UpToDate, DynaMed, Essential Evidence Plus, Micromedex, y First Consult) recibieron puntuaciones de 8. A estos les siguieron Best Practice y ACP PIER, con una puntuación de 7 de 11, y de Medscape con una puntuación de 4 de 11. PEPID (este es el único que no conozco) recibió la puntuación más baja en la escala de evaluación de la calidad. La media de puntuación de calidad fue de 6,7.

La conclusión del trabajo es que no hay un único recurso ideal y que cuando los médicos buscan respuestas a preguntas clínicas no deben confiar y depender exclusivamente en un único recurso POC (point-of-care). También concluyen los autores que el uso de motores de búsqueda federada puede ser una vía para que los médicos consulten rápidamente información de alta calidad procedente de varios recursos.
La referencia del trabajo es la siguiente:
Prorok JC, Iserman EC, Wilczynski NL, Haynes RB. The quality, breadt,andtimeliness of content updating vary substantially for 10 online medical texts: an analytic survey. J Clin Epidemiol. 2012 Sep 10. pii: S0895-4356(12)00139-4. doi: 10.1016/j.jclinepi.2012.05.003. [Epub ahead of print]PubMed PMID: 22974495.
Recuerdo otros trabajos similares que intentan objetivos similares y que aportan información muy a tener en cuenta a los bibliotecarios sobre todo en la coyuntura actual de recortes. Sin embargo, y hablo por mi experiencia, todos estos trabajos se «topan» con una realidad tozuda y es que los médicos tienen claramente decidido cual es su producto POC «estrella».
Ya he tenido varios casos de usuarios que necesitaban una revisión Cochrane y que al intentarla localizar en la Biblioteca Cochrane Plus (BCP) esta no aparecía. Al principio no le di demasiada importancia pues siempre ha tenido cierto desfase lógico debido al tiempo necesario de la traducción. Sin embargo, este mes mi preocupación aumentó pues ya el retraso por mi percibido ha sido significativo y alarmante.
Fijándome en la página de inicio de la BCP pone que el último número es el 10 del año 2011.
Tras indagar a que puede ser debido este retraso me he enterado que el Centro Cochrane Iberoamericano está todavía negociando con el Ministerio de Sanidad la suscripción a la Biblioteca Cochrane. Hasta que no se realice el acuerdo no se podrá remprender las tareas de traducción y actualización de la base de datos.
El problema es la dichosa situación actual de crisis y recortes. Mucho me temo que no se va a volver a renovar la suscripción y, por lo tanto, retomar la actividad de traducción y actualización.
Es una verdadera pena que un recurso tan útil, utilizado, en castellano y que permitía el acceso a la evidencia de alta calidad como son las revisiones de la Cochrane se pierda por la actual coyuntura.
Los autores de este artículo ya en 2004 evaluaron las conclusiones de las revisiones sistemáticas Cochrane de ensayos controlados aleatorios en cuanto a sus recomendaciones para la práctica clínica y se encontró que 47,83% de ellos tenían pruebas suficientes para su uso en la práctica clínica.
Ahora vuelven a analizar las revisiones sistemáticas para evaluar si este porcentaje se ha reducido mediante un estudio transversal de las revisiones sistemáticas publicadas en la Cochrane Library (Número 7, 2011) y lo han publicado en el Journal of Evaluation in Clinical Practice.
En total analizaron 1.128 revisiones sistemáticas. De estas, el 45,30% se llegó a la conclusión de que las intervenciones estudiadas es probable que sean beneficiosas, sólo el 2,04% no se recomienda seguir investigando. En total, el 45,04% de las revisiones informó que las pruebas no apoyan beneficio o daño, de los cuales un 0,8% no recomendó más estudios y en el 44,24% es recomendable realizar nuevos estudios, esta última ha disminuido con respecto al estudio anterior con una diferencia de 3,59% .
SUMSearch 2 es un metabuscador médico gratuito originalmente desarrollado por la Health Science Center de la Universidad de Texas en San Antonio (USA). Creado por Robert Badgett, un médico de medicina interna y profesor de dicha Universidad, y diseñado para recuperar artículos de fuentes de información basadas en la evidencia.
Creado en 1998 en octubre de 2010 ha sido modificado su interface pasando a llamarse SUMSearch 2 y está alojado en la University of Kansas School of Medicine & Medical Center.
La página principal es simple y clara habiéndose diseñado para que los estudiantes de medicina realicen búsquedas basadas en la evidencia por lo que es de fácil uso para buscadores principiantes.
Más información de los cambios en http://blogs.ubc.ca/dean/2012/05/here-comes-medical-sumsearch-2-0/
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Dejando a un lado las fuentes de información tradicionales como las bases de datos como MEDLINE o EMBASE hoy paso a comentar otros recursos que disponemos para buscar información farmacoterapéutica que se encuentra disponible en Internet.
El primero es el buscador realizado por Ernesto Barrera llamado «Información Farmacoterapéutica» y de subtítulo es: «Un buscador para encontrar información independiente sobre fármacos». Este es un buscador personalizado gracias a la tecnología Google que nos permite buscar en:
La utilización de este recurso es tan sencilla como la del propio Google. Para ello:
Además, hay un Plugin para Firefox que nos permite añadir a este navegador el buscador. Más instrucciones en: https://sites.google.com/site/healthfirefox/
También quiero comentar la recopilación de recursos de evaluación farmacoterapéutica realizada por Pablo Pérez Solís en el Blog Alertas y notas de medicamentos.
Hay bastante bibliografía relativa a la necesidad de realizar búsquedas simultáneas en varias bases de datos cuando esta se realiza para la producción de documentos de síntesis y sumarios de evidencia científica tales como Guías de práctica clínica y revisiones sistemáticas (1-6).
En la reciente traducción del Manual Cochrane de revisiones sistemáticas de intervenciones se da el siguiente dato de solapamiento entre las dos principales bases de datos internacionales:
«De las 4.800 revistas indexadas en EMBASE, 1.800 no están indexadas en MEDLINE. Igualmente, de las 5.200 revistas indexadas en MEDLINE, 1.800 no lo están en EMBASE.
El grado actual de superposición de referencia varía mucho de acuerdo al tópico, pero los estudios que comparan las búsquedas en las dos bases de datos generalmente han concluido que una búsqueda amplia requiere que ambas bases sean consultadas (Suárez-Almazor 2000). Aunque las búsquedas en MEDLINE y EMBASE tienden a no identificar los mismos conjuntos de referencias, han encontrado que reaparecen cantidades similares de referencias relacionadas.»