La revisión sistemática es una de las metodologías más robustas dentro de la síntesis de la evidencia científica. Su objetivo principal es recopilar, evaluar y sintetizar los resultados de múltiples estudios para responder a una pregunta de investigación específica. Una vez finalizadas las búsquedas en bases de datos y literatura gris los investigadores realizar la fase de selección de los estudios a incluir en la revisión.

La selección de estudios consiste en identificar, entre una gran cantidad de documentos encontrados durante la búsqueda bibliográfica, aquellos que cumplen con los criterios de inclusión previamente establecidos en el protocolo de la revisión. Este paso debe asegurar que solo se incluyan estudios relevantes que cumplan con los criterios de elegibilidad y contribuyan a responder la pregunta de investigación de manera rigurosa.
En esta entrada, vamos a explorar cómo se lleva a cabo esta etapa y qué aspectos debes considerar para lograr una revisión sistemática sólida.

- La unidad de interés son los estudios, no los informes. Dado que cada estudio puede haber sido informado en varios artículos, resúmenes u otros informes, una búsqueda exhaustiva de estudios para la revisión puede identificar muchos informes para cada estudio potencialmente relevante. Hay que identificar las publicaciones duplicadas, desde manuscritos idénticos hasta informes que describen diferentes resultados del estudio o resultados en diferentes puntos temporales. La publicación duplicada puede introducir sesgos sustanciales si los estudios se incluyen inadvertidamente más de una vez en un meta-análisis. El número de participantes puede diferir en las distintas publicaciones. Puede ser difícil detectar la publicación duplicada y puede ser necesaria cierta «labor detectivesca» por parte de los revisores. Se deben cotejar varios informes del mismo estudio, de modo que cada estudio, y no cada informe, sea la unidad de interés de la revisión.
- Criterios de inclusión predefinidos. Estos criterios de elegibilidad (inclusión y exclusión) de los estudios deben estar predefinidos, es decir, indicados en el protocolo antes de iniciar las búsquedas.
- Etapas del proceso de selección de los estudios:
- Fusión de los resultados de la búsqueda procedentes de distintas fuentes mediante un programa informático de gestión de referencias y eliminación de los registros duplicados del mismo informe (p. ej.: Zotero, Mendeley, EndNote).
- Cribado inicial por título y resumen. En esta etapa, se revisan los títulos y resúmenes para descartar informes irrelevantes. Aunque esta tarea puede ser realizada por una sola persona, es recomendable que al menos dos revisores participen en las etapas posteriores.
- Recuperar el texto completo de los informes potencialmente relevantes.
- Relacionar varios informes de un mismo estudio.
- Evaluación del texto completo. Los informes que pasen el cribado inicial deben ser evaluados en profundidad para determinar si cumplen con los criterios de elegibilidad.
- En caso de dudas o datos incompletos, se puede contactar a los autores para solicitar información adicional sobre métodos o resultados que falten.
- Tomar las decisiones finales sobre la inclusión de los estudios y proceder a la recogida de datos.
- Revisión independiente. Al menos dos personas han de examinar los estudios para determinar si cumplen los criterios de inclusión/exclusión de forma independiente. En primer lugar, deben examinar los títulos y resúmenes (aunque es aceptable que esta selección inicial de títulos y resúmenes sea realizada por una sola persona) y, a continuación, pasar a examinar el texto completo (obligatorio) en busca de artículos que no puedan considerarse que cumplen con todos los criterios de inclusión. Duplicar el proceso de selección de estudios reduce tanto el riesgo de cometer errores como la posibilidad de que la selección se vea influida por los sesgos de una sola persona.
- Resolución de discrepancias. Establecer cómo se resolverán los desacuerdos del proceso de selección. Pueden resolverse mediante discusión entre las dos personas que han participado en el proceso. Otra posibilidad es el arbitraje de otra persona. Si este desacuerdo ocurre en la primera fase del cribado frente al título/resumen, se clasifica el estudio en su revisión como pendiente de evaluación («Dudosos/Maybe») hasta que se obtenga la información adicional con el texto completo. Si ocurre en la segunda fase del cribado por falta de información en el informe del estudio, se ha de esperar a recibir la respuesta obtenida de los autores o investigadores del estudio.
- Directrices PRISMA 2020 para documentar el proceso de selección de los estudios en la revisión. Para ello se debe llevar un registro del número de referencias y, posteriormente, del número de estudios, de las decisiones y las razones de la exclusión. En metodología del protocolo y del informe de la revisión hay que documentar: el proceso de valoración de títulos/abstract, textos completos (p. ej.: cribado por 2 personas, quienes son estas personas, cómo se evaluarán (en el protocolo) y se han evaluado (en la revisión) los desacuerdos, y si la selección es ciega. Cualquier otro método utilizado para seleccionar los estudios (incluido el uso de programas informáticos). En los resultados del informe de la revisión hay que documentar: los resultados de la búsqueda en todas las fuentes, el número de estudios incluidos/excluidos en cada etapa, la tabla de «características de los estudios excluidos» en la selección con los textos completos detallando al menos una razón de exclusión (en anexos del informe) y el diagrama de flujo PRISMA.


- La falta de cumplimiento de un solo criterio de elegibilidad es suficiente para que un estudio sea excluido de una revisión. Por lo tanto, la primera respuesta negativa de un criterio de elegibilidad es motivo para la exclusión del estudio, y no es necesario evaluar los criterios restantes.
- Es recomendable que antes del cribado el equipo de revisión establezca una lista de comprobación con de criterios de elegibilidad predefinidos. Es útil ordenar los criterios de más relevantes a menos o por pragmatismo, de esta forma es más rápido el proceso de exclusión.
- Es recomendable realizar una prueba piloto de los criterios de elegibilidad en una muestra de informes (aproximadamente de 5 a 10). La prueba piloto puede utilizarse para refinar y aclarar los criterios de elegibilidad, formar a las personas que los aplicarán y garantizar que los criterios pueden ser aplicados de forma coherente por más de una persona.
- Uso de herramientas tecnológicas. Para el cribado pueden utilizarse programas informáticos de cribado de referencias como EndNote, EndnoteWeb, Mendeley o Zotero, o utilizar programas informáticos de cribado de revisiones sistemáticas facilitan un proceso de selección por múltiples revisores de manera concurrente e independiente). Además, herramientas basadas en inteligencia artificial, como ChatGPT, están emergiendo como opciones prometedoras para automatizar partes del proceso.